El jueves 8 de mayo, los escolanos de 2º de ESO del Valle de los Caídos fueron a Torrelodones con el P. Santiago y los dos profesores de Música (Iñaki y José Manuel), siendo recibidos por D. Gabriel García, párroco de San Ignacio y director del Colegio del mismo nombre. Después de visitar la Torre de los Lodones y de comer en sus proximidades, ofrecieron un pequeño recital gregoriano en el Colegio para los alumnos de 3º, 4º y 5º de Educación Primaria y luego realizaron una prueba de voz a los mismos. Al final jugaron un intenso partido de fútbol con algunos de ellos y regresaron al Valle para las clases de polifonía y el estudio académico.
Excursión de los escolanos al pantano de la Jarosa
El viernes 2 de mayo, fiesta de la Comunidad de Madrid, los escolanos que no marcharon con sus familias, disfrutaron de un día de excursión yendo al cercano pantano de La Jarosa, en el término municipal de Guadarrama y colindante con el Valle de los Caídos. Después de cantar todos los escolanos del coro en la Santa Misa de 11 h., los que se quedaron fueron con los profesores de Música (Iñaki y José Manuel) andando hasta La Jarosa. Por su parte, los antiguos escolanos de “Nova Schola” que tuvieron una nueva convivencia con motivo del día del Obispillo, fueron después en coche con el P. Santiago hasta el mismo lugar, llevando la comida y para pasar el resto del día 2 con sus compañeros más pequeños. Por la noche, a las 21,30 h., tanto todos estos como los que estuvieron con sus familias se juntaron para cantar las “flores” a la Santísima Virgen en el claustro de los monjes, como es tradición de los benedictinos de Solesmes durante el mes de mayo
Fiesta del Obispillo 2014 en la Escolanía del Valle de los Caídos
El jueves 1 de mayo se celebró en la Escolanía del Valle de los Caídos la 56ª edición de la tradicional Fiesta del Obispillo. Este año, estuvo presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispillo D. David Lara Aparicio, de 4º de Primaria, asistido por su Vicario, el Ilmo. Sr. D. Adrián Gómez-Escalonilla, y su Secretario, Ilmo. Sr. D. Jesús Rodríguez, respectivamente de 5º y 4º de Primaria.
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Después de la vestición en la Biblioteca de la Escolanía, recibieron el saludo del P. Abad antes de bajar a la Basílica. A continuación, la ceremonia de investidura del nuevo Obispillo tuvo lugar en la Capilla de Nuestra Señora de Loreto de la Basílica. Allí llegaron todos los niños en procesión y de allí marcharon de la misma manera a la Capilla del Santísimo, para continuar luego con la Santa Misa. En la Capilla de Loreto, el Obispillo emérito Mons. Roger Andrés Sandoval Murillo fue colocando al nuevo el anillo, el pectoral, el solideo y el bonete.
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Como siempre, los tres encabezaron la procesión de entrada para la Santa Misa y ocuparon a lo largo de ésta el lugar que corresponde al P. Abad en el coro de la Basílica. Después de la Misa, todos los niños con sus familias visitaron la cúpula. Posteriormente se reunieron en la Escolanía, donde el Obispillo cambió sus vestiduras corales por la sotana con la capa, y de allí se encaminaron a la Hospedería para la foto con todas las familias en el exterior, el beso del anillo y la comida de hermandad, que discurrió en un magnífico clima familiar y de amistad.
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A las 16 h. comenzó el acto de la tarde, iniciado con el pregón del Obispillo, según la antigua tradición medieval. Los alumnos de 2º de ESO representaron una obra de teatro muy simpática, “Las tres apabullantes pruebas de Aldeabrava”, elaborada por el profesor del área de Lengua y Literatura, D. Jorge Martín Quintana, que resultó un verdadero éxito por la trama del guión, sin perder de vista lo logrado del vestuario. Los alumnos de 2º, en consecuencia, le rindieron un emotivo homenaje al final. Prosiguió el acto con la entrega de trofeos y medallas por pruebas deportivas, la de premios por diversos concursos y la de diplomas del área escolar. Luego pronunció unas palabras el P. Prior para los padres. Finalmente, todos los niños ofrecieron un recital dirigido por los escolanos de 2º de ESO.
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La atracción última de la tarde, al igual que el año anterior, consistió en la instalación de una tirolina desde el tejado de la Escolanía, que hizo disfrutar a pequeños y mayores, gracias a los padres de Pedro Gómez y de los hermanos Muñoz y al profesor de Educación Física, Federico Ruiz de Castañeda. Por otra parte, hubo en los campos de deportes un partido entre padres y niños.
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Por la noche, los familiares asistieron al precioso canto de las “Flores de Mayo” a la Santísima Virgen en el claustro del monasterio. Durante todas las noches del mes, los monjes entonan un canto mariano y luego los niños dirigen otra canción a la Madre del Cielo. Estos días también han venido a la Escolanía muchos alumnos que terminaron sus estudios en los dos cursos últimos, dado el cariño con que recuerdan sus años en la institución.
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Bonito resulta advertir también que el primer “Cumpleaños feliz” entonado por el nuevo Obispillo ha sido en honor del Obispillo emérito Mons. Roger Andrés Sandoval. Es tradición que, el día del cumpleaños de un escolán, el Obispillo entona esta canción y luego se suman todos los demás niños.
V Domingo de Pascua
Hemos iniciado esta celebración, queridos hermanos, con palabras tomadas del salmo 97: «Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas». ¿De qué cántico se nos habla aquí? ¿dónde radica la novedad de ese canto al cual se nos invita? Mirad, el «cántico nuevo», en realidad, sois cada uno de vosotros, que por el bautismo habéis vuelto a nacer gracias a la Resurrección de Jesucristo. La novedad de vuestro canto consiste en la santidad de vuestra vida. Sois un cántico nuevo cuando vivís santamente (cf. san Agustín), sois un cántico nuevo cuando dais testimonio real y concreto del amor de Cristo en vuestro entorno. Éste es el corazón de la liturgia de este día: ser un cántico nuevo por haber emprendido el camino del amor que Cristo ha abierto con su Pasión y su Resurrección.
Sin duda Cristo como «camino» constituye uno de los puntos centrales de la liturgia de hoy. El hombre ha sido siempre un caminante. Hay algo que nos espolea el corazón: búsqueda, deseo, insatisfacción, sed de plenitud… Ante nosotros se presentan caminos cotidianos y ordinarios, al tiempo que encrucijadas trascendentales, de las que depende toda una vida. La metáfora del camino tiene un amplio eco en el AT, de modo particular en el Libro de los Salmos. El salmista pide a Dios que le indique el camino que ha de seguir (cf. Sal 142, 8), que le aparte del «camino falso» (Sal 118, 29). El sabio reconoce que la senda de la vida está en la voluntad de Dios, en el cumplimiento de su ley y por eso suplica al Señor: «Muéstrame el camino de tus leyes y lo seguiré puntualmente» (Sal 118, 33). El camino justo y recto que lleva a Dios es la realización de sus mandamientos (cf. Sal 118, 30).
Ahora, en los tiempos de la alianza nueva y definitiva, es la persona de Jesús quien se presenta como «el camino» abierto a todos. Nosotros, seres humanos, necesitábamos un amigo, un hermano que nos tomara de la mano y nos acompañase hasta la «casa del Padre» (Jn 14, 2); necesitábamos a alguien que conociese bien el camino. Y Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó (Ef 2, 4), envió a su Hijo no sólo a indicárnoslo, sino también a hacerse él mismo «el camino» (Benedicto XVI).
Fijaos que la expresión con artículo («el camino, la verdad, la vida»), viene a decir que existen muchos caminos, pero Jesús es el único camino seguro; existen muchas verdades, pero Él es la verdad por esencia. En realidad, en esta frase del Señor pronunciada en su discurso de despedida durante la cena pascual el énfasis recae en la primera de las tres palabras, de manera que podríamos formularla así: «yo soy el camino verdadero que conduce a la vida». Para el evangelista Juan «el camino» no es meramente una moral, como «la verdad» no es una serie de proposiciones doctrinales; el camino y la verdad son una persona viviente: Jesucristo, nuestro único mediador para ir al Padre (M. Iglesias).
Nosotros, que constituimos la comunidad de Jesús, tenemos que recorrer un camino, lo cual expresa el dinamismo de esta vida, que es progresión. Es un vivir que va perfeccionándonos. Pero su término puede ser éxito o fracaso. Cristo nos señala la dirección en que el hombre se realiza y que él mismo ha abierto: la solidaridad con los hermanos y la entrega, el servicio y el amor creciente. Ahí se encuentra el éxito de la vida y la vida definitiva. Todo otro camino lleva a la nada y a la muerte. Pero Jesús además nos comunica la energía (el Espíritu) que nos impulsa en esa dirección. Con el Espíritu, Jesús crea una onda de solidaridad con el hombre, de amor desinteresado que sigue sus pasos y conduce a la humanidad al encuentro final con el Padre (J. Mateos).
Cristo es el camino de los que poseen la vida y, con ella, la verdad, para llevarlas a su pleno desarrollo. El camino ha quedado expresado en el mandamiento nuevo de amor (Jn 13, 34s). Si lo pensamos bien, Jesús lo es todo para nosotros: es el sitio a donde vamos y es también el camino por el que podemos llegar a ese sitio. En efecto, cuando afirma: «voy a prepararos un sitio en la casa del Padre», el sitio está en su cuerpo martirizado y después resucitado. Ahora todos somos miembros de su cuerpo, porque nos ha preparado un sitio en Él. Es más, podemos decir que el sitio preparado está en su corazón: Jesús permitió que su corazón fuera traspasado, para que, en cierto sentido, pudiéramos entrar en Él (A. Vanhoye).
Pidamos hoy la gracia de seguir a Jesucristo como se sigue un camino; pidamos la gracia de imitarle viviendo en el amor, porque Él es camino precisamente por el hecho de habernos amado hasta el extremo; el suyo es un camino de amor generoso. Este tipo de amor no es fácil de realizarlo. El amor nos atrae, hermanos, pero el amor generoso nos da miedo, porque entraña sacrificio, renuncia y donación de sí mismo.
Me gustaría concluir parafraseando a san Agustín, con una invitación a alabar al Señor en este domingo de Pascua, a alabarle con vuestra vida no menos que con vuestra voz; a alabarle con la unión de vuestras voces y de vuestros corazones. Cantad el cántico nuevo siguiendo el camino del mandamiento nuevo. Cantad como cantan los viajeros, sin cesar de caminar; cantad para consolaros en medio de vuestras fatigas, pero no os dejéis llevar por la pereza. Cantad y caminad. ¿Qué quiere decir caminad? Avanzad, haced progresos en el bien, haced progresos en la fe, en la pureza de las costumbres. No os extraviéis, no os volváis atrás, no os dejéis seducir por los placeres vanos de este mundo. Cantad y caminad.
Que santa María, nos ayude a comprender que por nuestros gestos de amor, por pequeños que sean, hacemos presente a Cristo en el mundo; que ella nos ayude a seguir a Cristo-camino, a conocer a Cristo-verdad y a acoger a Cristo-vida, y así alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna.
Conferencia del Dr. Álvarez de Eulate en la Escolanía
El viernes 25 de abril, a las 13 h., D. José María Álvarez de Eulate y Peñaranda ofreció una conferencia a los alumnos de Educación Secundaria Obligatoria de la Escolanía sobre “Los problemas del mundo actual”. Ha sido profesor de Economía Internacional en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad de París-Assas, inspector de Finanzas del Estado en la especialidad de Aduanas (habiendo representado al Ministerio de Hacienda en numerosas reuniones internacionales en la ONU, OCDE, etc.), Subdirector General de Asuntos Económicos… y es autor de varias publicaciones, además de detentar condecoraciones como la Cruz del Mérito Civil en España y ser Caballero de la Legión de Honor en Francia. También es presidente actualmente de la Unión Nacional de la Milicia Universitaria (UNAMU), asociación que agrupa a los antiguos alféreces de complemento.
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La conferencia tocó diversos temas, en los que el Dr. Álvarez de Eulate se adecuó muy bien a las edades del auditorio, referentes a cuestiones económicas, sociales, laborales, ecológicas, de seguridad y terrorismo, etc. Suscitó el interés de los escolanos, que al final realizaron numerosas preguntas que llamaron la atención del conferenciante por no ser habituales en chicos de su edad (en cuanto a la profundidad de varias de las cuestiones que plantearon). Después de cantarle una canción mariana, fue invitado a comer en el refectorio de los monjes y luego fue saludado por el P. Abad.
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Excursión de la Escolanía al Museo del Aire
El día 21 de abril, lunes de Pascua y festividad de San Anselmo, los niños de la Escolanía disfrutaron de su tradicional excursión como premio al trabajo realizado durante la Semana Santa.
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Dado que el mal tiempo impedía la salida que en un primer momento se había planeado a Sepúlveda y las Hoces del Río Duratón, en la provincia de Segovia, para disfrutar allí de un paseo en canoas, como en algunas ocasiones anteriores se había hecho ya, hubo que cambiar de planes. Por lo tanto, se pudo adelantar una visita prevista al Museo del Aire, gracias a la generosidad de quienes se decidieron a recibir a los niños. Los escolanos pudieron visitar los seis hangares del Museo y, entre uno y otro o en momentos en que la lluvia paraba, también la magnífica colección de aviones de los exteriores. Conocieron de mano de los guías (que son voluntarios) la historia de la aviación y especialmente de la aviación española, las aventuras y gestas de destacados pilotos, los principales aviones o algunos muy llamativos, simuladores de vuelo, etc. También les gustó poder entrar por la Base Aérea de Cuatro Vientos al Museo.
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Después de comer en uno de los hangares y de cantar a los guías en agradecimiento por sus atenciones, marcharon a la Bolera de Majadahonda, donde disfrutaron de varias partidas con mucho entusiasmo por la novedad de la atracción. De allí fueron a la cercana Ciudad Deportiva del Atlético de Madrid, donde iba a producirse un importante entrenamiento, si bien resultó ser a puerta cerrada y no pudo pasar nadie. No obstante, vieron a algunos de los jugadores llegar al lugar y a distancia pudieron observar los inicios del entrenamiento, así como las instalaciones. Luego retornaron a la Escolanía.









