Entre varios grupos de peregrinos recientes, podemos destacar algunos. El miércoles 28 de diciembre, fiesta de los Santos Niños Inocentes, vino al Valle de los Caídos un grupo de muchachos de Educación Secundaria de la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles, de Tomelloso (Ciudad Real), con su párroco y varios familiares. Aunque habían proyectado llegar antes de la Misa conventual de 11 h., arribaron en el curso de ésta, pero pudieron participar en ella. Luego visitaron la Basílica y, aprovechando el buen día, comieron en el campo, para después ir a visitar el Monasterio de El Escorial por la tarde. El miércoles 4 de enero al mediodía vino un grupo de jóvenes y niños de catequesis del Arciprestazgo de Talavera de la Reina (Toledo), con los sacerdotes, catequistas y monitores al frente; comieron en el claustro de la Escolanía y luego visitaron la Basílica.
Fallecimiento de D. José María Lucini
El lunes 2 de enero falleció en el Hospital Puerta de Hierro – Majadahonda (Madrid) D. José María Lucini, después de algo más de dos meses de dura hospitalización a raíz de una difícil operación quirúrgica que conllevó una serie de complicaciones. Había nacido en León el 30 de abril de 1938 y era licenciado en Derecho por la Universidad Central (Complutense) de Madrid y en Teología por la Universidad Pontificia Comillas. Era una persona muy entrañable para la Comunidad benedictina de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, ya que llevaba viviendo en ella varios años como huésped fijo después de haber enviudado. Aunque no abrazó el estado monacal ni la condición de oblato regular para poder permanecer más cerca de sus hijos, vivió como un monje más de la Comunidad y lo hizo de forma ejemplar, sobresaliendo de manera especial por su regularidad y puntualidad en el Oficio Divino y en la asistencia al refectorio y actos de Comunidad, su plena disponibilidad para cualquier servicio que se le solicitara y su profunda vida espiritual. Le agradaba el debate teológico y profundizar en cuestiones espirituales y doctrinales. Su labor en la biblioteca del monasterio ha sido de un enorme valor y ha dejado también aquí un vacío difícil de llenar. Sus tres hijos (Jaime, Ana y José María) constatan cómo siempre fue una persona muy inclinada a la vida monástica y hacía frecuentes retiros a monasterios, especialmente benedictinos y cistercienses; estando ya como huésped fijo en el Valle de los Caídos, conoció más de cerca y apreció mucho también el monacato cartujano y camaldulense. Tenía un sobrino benedictino en la Abadía de Santo Domingo de Silos, donde en su etapa final también colaboró en varias ocasiones en trabajos de biblioteca. Ha recibido sepultura en el cementerio de Sigüenza, donde reposan los restos de su esposa, y el sábado 14 de enero la Comunidad benedictina celebró en la Basílica un funeral por su eterno descanso, presidido por el P. Prior Administrador, con el canto de la Escolanía y de un íntimo amigo suyo de infancia, y con la asistencia de los familiares. Deja un recuerdo imborrable en la Abadía, cuyos monjes ponen su alma en las manos de la infinita Misericordia divina y de la Santísima Virgen María, de la que fue siempre muy devoto.
Profesión jubilar de Fr. Julio Iglesias
El sábado 10 de diciembre, fiesta de Nuestra Señora de Loreto (y memoria también de Santa Eulalia de Mérida), Fr. Julio Iglesias Grande hizo la profesión jubilar de los cincuenta años de sus votos monásticos, renovándolos ante el P. Prior Administrador de la Abadía, que celebró la Santa Misa conventual. Fr. Julio se vio acompañado este día de varios familiares y amigos, algunos de ellos venidos incluso desde lejos, que compartieron la alegría del acontecimiento. Desde hace ya muchos años, viene ejerciendo el cargo de sacristán de la Basílica de la Santa Cruz, al que añade otros más y los que ha cumplido en tiempos anteriores en la Abadía, en la Escolanía y en la Hospedería interna.
Dirección de ejercicios espirituales y retiros por monjes del Valle de los Caídos
En el mes de noviembre, algunos monjes de la Abadía Santa Cruz del Valle de los Caídos han impartido tandas de ejercicios espirituales y retiros a otras comunidades religiosas. Por una parte, el P. Juan Pablo Rubio ha dado sendos triduos a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Calahorra (La Rioja, 14-16 de noviembre) y Zamora (28-30 de noviembre, con visita a las monjas Benedictinas, que llevan la editorial Montecasino). Por otro lado, el P. Alfredo Maroto imparte desde este curso unas clases quincenales sobre la “lectio divina” a las religiosas de la misma congregación en Carabanchel, donde tienen el Juniorado (profesas temporales), y desde enero varios monjes de nuestra Comunidad les ofrecerán también, al igual que el curso pasado, la formación permanente semanalmente a todas las religiosas de esa casa-residencia. Asimismo, el P. Prior Administrador ofreció los ejercicios espirituales anuales a los Eremitas Camaldulenses de Monte Corona en el Yermo de Nuestra Señora de Herrera (municipio de Miranda de Ebro, Burgos), que discurrieron entre el 21 y el 26 de noviembre. Durante el puente de la Inmaculada Concepción, el P. José Ignacio González dirigirá una tanda de ejercicios espirituales en nuestra Hospedería externa. En otro orden de actos, el 8 de noviembre, el mismo P. Prior Administrador asistió a la inauguración del año del Centenario del Cardenal Cisneros en la Catedral Magistral de Alcalá de Henares, en correspondencia a la invitación del Señor Obispo, y que contó con la asistencia del Arzobispo de Toledo y del Obispo de Sigüenza-Guadalajara, de un representante de la Casa Real y de los Ayuntamientos de Alcalá de Henares y de Torrelaguna, de la Universidad de Alcalá de Henares y de otras autoridades religiosas, civiles y militares, así como de familiares del Cardenal.
Peregrinos en el Valle de los Caídos en la primera mitad de noviembre
En la primera mitad del mes de noviembre han acudido numerosos peregrinos al Valle de los Caídos, participando en la Santa Misa, en otros actos piadosos o en visitas a la vez religiosas y culturales. Hay que destacar varios grupos por su número o por su relevancia, como los 600 portugueses que el domingo 6 asistieron a la Santa Misa conventual de 11 h., edificando como siempre al resto de los fieles y a los monjes; al término de la celebración, recibieron la bendición del sacristán de la Basílica sobre sus personas y sobre objetos religiosos que llevaban (rosarios, medallas de San Benito, etc.) y cantaron con gran devoción y belleza a la Santísima Virgen ante la imagen de Nuestra Señora del Valle. Por otro lado, cabe resaltar asimismo unos 35 militares retirados de la XXI Promoción de la Academia General Militar de Zaragoza, que el miércoles 9 visitaron el Monasterio de El Escorial por la mañana y luego, por la tarde, hicieron lo propio con nuestra Basílica, siendo atendidos primero por el P. Prior Administrador y posteriormente por el P. Abad Emérito; celebraban los 50 años de la Promoción (1966). El sábado 12 vinieron 60 alumnos y alumnas de los Colegios Mayores San Pablo y Roncalli en una excursión conjunta, con el director adjunto del primero y la subdirectora del segundo a la cabeza; asistieron a la Santa Misa conventual de 11 h. y a continuación fueron atendidos por el P. Prior Administrador, quien les guio en la visita, así como a otro pequeño grupo de peregrinos que se sumó a la totalidad.
Visita de Monseñor Martínez Camino a la Comunidad del Valle de los Caídos
El martes 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, Obispo Auxiliar de Madrid, celebró la Misa conventual de 11 h. en la Basílica. Honró a la comunidad benedictina con su visita y quedó a comer con ella en el refectorio monástico, de tal forma que luego se pudo compartir con él el tiempo de recreación comunitaria. También fue ocasión para que le saludaran padres de niños de la Escolanía y otros fieles. En su homilía, que está colgada en esta página web, hizo referencia a los cuatro monjes benedictinos de Silos recientemente beatificados. Vino acompañado de un jesuita belga y profesor de Teología, que también compartió su saber con la comunidad.








