El lunes 5 de noviembre, los chavales de la Escolanía del Valle de los Caídos disfrutaron de otra actividad extraescolar de relieve: una conferencia y exhibición de armas blancas antiguas en el Aula de Piano – Salón, después de la Misa y del recreo de media mañana. Es algo que ya se había realizado con gran éxito hace cuatro años y que, en vista del buen resultado, se ha vuelto a llevar a cabo. Para ello se contó de nuevo con D. Hipólito Sanchiz Álvarez de Toledo, profesor de Historia de la Universidad San Pablo-CEU, caballero de la Orden Militar de Montesa y arqueólogo, y D. Manel Avrillón, maestro de esgrima y experto en esgrima histórica y artes marciales, quienes generosamente acudieron al Valle para ofrecer a los niños sus conocimientos y el material del que disponían. Dadas las características de la Escolanía, después de la charla y de las interesantes preguntas suscitadas entre los chicos, se permitió a éstos coger las armas, siempre bajo vigilancia para evitar riesgos. El material disponible comprendía desde imitaciones de armamento romano (el “gladius” o espada y los escudos de legionarios), pasando por otros elementos medievales (grandes espadas, manguales, hachas, escudo vikingo…), hasta armas de época moderna y contemporánea (espadas y sables de diversos tipos). También se mostró una cota de malla de un peso de 15 kg. y se vistió con ella a Alejandro Díaz, con el cual también se imitó el rito de armarle caballero. Los conferenciantes apreciaron el buen comportamiento de los niños, el carácter interesante de sus preguntas y cómo se respetaban el turno para hablar.
Visita de un coro de Manzanares a la Escolanía
El sábado 27 de octubre, el coro de niños de Manzanares (Ciudad Real) que dirige Francisco José Román, antiguo escolán del Valle de los Caídos, visitó la Escolanía con otros niños, jóvenes y adultos provenientes de esa localidad manchega y de la vecina de Membrilla. Ambas son poblaciones de las que han salido bastantes voces para nuestra Escolanía, siendo los últimos de ellos Anselmo Torres (Manzanares) y Blas Menchén (Membrilla). En la expedición, de hecho, vinieron cuatro antiguos escolanes, incluyendo a los mencionados Francisco José Román y Anselmo Torres. En total, 110 personas en dos autobuses visitaron primero el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y alrededor de las 12,30 h. llegaron a la Basílica de Santa Cruz del Valle de los Caídos. Tras su visita, se instalaron en el comedor de padres y en el claustro de la Escolanía para poder comer. Pasadas las 15 h., todos se reunieron, así como los escolanos, en la amplia Aula de Piano – Salón para una audición en la que participaron el coro visitante y luego la Escolanía. Una vez terminada la audición, Anselmo se encargó de organizar varios juegos y un partido de fútbol en la explanada posterior del Valle y en los campos de deportes, hasta que el frío que iba en aumento obligó a entrar de nuevo en el edificio de la Escolanía para seguir jugando y merendar. Alrededor de las 19 h., los visitantes tomaron los autobuses para regresar a Manzanares y Membrilla. La experiencia fue en todos los sentidos muy gratificante para unos y para otros.
Domingo XXXII del Tiempo Ordinario
Queridos hermanos:
Son múltiples las enseñanzas evangélicas que se deducen de esta parábola de la pobre viuda y de lo que sirve de pórtico a la misma, pues Jesús censura a los escribas que hacían ostentación de su riqueza y del ansia de honores que tenían por ser los intérpretes de la Sagrada Escritura. Pero el punto neurálgico de estas censuras es su codicia de los bienes de las pobres viudas con pretexto de largos rezos. La mentira, la hipocresía hecha vida, hacen a Jesús estremecerse de ira santa, porque es una profanación del núcleo de la relación con Dios: la oración. No es sólo codicia, sino la falta de escrúpulo para corromper lo sagrado rebajándolo a mercancía negociable.
La pobre viuda que echa dos monedas de poco valor es una enseñanza viva. Frente al mal espíritu de utilizar la religión para enriquecerse, la entrega heroica de la viuda de dar para las necesidades del culto lo poco que tenía para vivir es un ejemplo de amor a Dios totalmente extraordinario y nada común entre nosotros. Sólo es un ejemplo de los que se pueden espigar entre los dóciles a los impulsos del Espíritu Santo, los que cumplen el mandamiento del amor a Dios conforme a la letra de su formulación en la Palabra de Dios: “Amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”.
Por desgracia, los bienes materiales suelen ser un lastre muy pesado que nos impide ni tan siquiera plantearnos cuál es la voluntad de Dios. Nuestro corazón es como el engrudo, se pega a cualquier cosa y si vivimos con abundancia de bienes materiales, fácilmente nos apoyamos en ellos y prescindimos de Él, olvidándonos de que Él es lo único necesario y que si seguimos en esta vida es porque Él quiere ofrecernos la oportunidad de ganarnos el cielo. Por tanto, la pobreza de espíritu y la pobreza material suelen ir unidas: quien es pobre materialmente es más fácil que lo sea también de espíritu, lo mismo que quien tiene muchas riquezas materiales es más difícil que eleve su pensamiento a Dios para darle gracias por lo que tiene y para compartirlo con quien no tiene. La primera lectura ilustra esta misma enseñanza haciendo más visible ese matiz de la confianza en Dios y de anteponer la necesidad del prójimo a la que nos reclama nuestro propio cuerpo y la necesidad de los que nos están unidos por la sangre.
Otro rasgo evangélico que nos transmite la parábola viva de la viuda, a la que Jesús vio desprenderse de sus dos monedas vitales para su sustento, es el ocultamiento a los ojos humanos. Sólo Jesús, por su carisma profético, sabía que esa viuda no tenía más dinero, pero su acción heroica pasó totalmente desapercibida a cualquier mirada humana. Era dócil al Espíritu y como María, se había adelantado a vivir el espíritu de las bienaventuranzas y enseñanzas evangélicas antes de haberlas oído de labios de Jesús. Su mano derecha no sabía lo que hacía la izquierda.
Fijaos, hermanos: la Iglesia también quiere permanecer fiel a la enseñanza de Jesús, pues como dijo hace años el arzobispo de Burgos, si la Iglesia católica destinara una pequeña parte de lo que emplea en obras de caridad en hacer una campaña de marketing, al estilo de las instituciones humanas, su prestigio aumentaría como la espuma. Tampoco se quiere dedicar a esa campaña ni un céntimo, porque la iglesia no lo hace para figurar en los titulares de los medios de comunicación, sino por amor a Dios en el prójimo. En las organizaciones asistenciales de la Iglesia, nada se desperdicia, ni tan siquiera una bolsa de plástico. Qué diferencia tan abismal, hermanos, con esos políticos autodenominados católicos a los que se les llena la boca diciendo que si Jesús viniera otra vez al mundo, no se preocuparía de la tendencia sexual de la gente, sino que estaría con los pobres._x000D_ Sin embargo, la contribución económica de las instituciones públicas a las que pertenecen estos falsos discípulos de despacho enmoquetado es mucho menor que la de la Iglesia Católica, como continuamente ponen de relieve las cifras de los informes sobre las ayudas a las víctimas de las catástrofes naturales. Para más inri, las escasas ayudas de los países industrializados a los países pobres casi nunca son a fondo perdido, sino préstamos a bajo interés, que hay que devolver y como no se devuelven, los intereses se acumulan.
También es cierto, hermanos, que, aunque no es muy frecuente, encontramos a veces a gente con riquezas materiales, pero que no están apegados a las mismas, sino que son conscientes de que ellos son meros administradores de las riquezas que les ha otorgado Dios y están dispuestos a cumplir su voluntad. Y sin embargo, hay personas que carecen de lo más necesario para vivir, pero no aceptan su pobreza como un don que Dios pone en sus manos para proclamar la grandeza de la Providencia divina, se recomen de envidia por dentro y con frecuencia reniegan de Dios por haberles deparado esa suerte, sin descubrir que Dios les tenía reservada una misión muy importante a pesar de las apariencias.
Por eso, hermanos, lo importante es la actitud de nuestro corazón, que debe ser humilde y no soberbio, que debe confiar sinceramente en el Señor, buscarle, acercarse a Él, seguirle, escucharle, independientemente de nuestra situación material de riqueza o de pobreza. Encomedémoslo a Ntra. Sra. del Valle por intercesión de S. Martín, cuya fiesta hoy celebraríamos si no hubiera coincidido en domingo. Este santo, cuando partió su capa con un mendigo, como se representa en la portada de numerosas Iglesias románicas, no estaba bautizado. Es una muestra de que el mandamiento del amor a Dios y al prójimo son en realidad uno sólo y de que los impulsos de amor a Dios no son etéreos y vanos, sino que hacen posible que uno se desprenda de sus bienes y posponga las necesidades corporales más urgentes en aras del amor a Dios o al prójimo. Pidamos que así sea.
Exhibición de aves rapaces en la Escolanía
El viernes 26 de octubre, los niños de la Escolanía del Valle de los Caídos disfrutaron de una interesante y bonita exhibición de aves rapaces: un búho real, un búho nival, una lechuza común, un cárabo común, un halcón de Harris y un águila gerifalte sacre. El espectáculo fue ofrecido por la empresa “Exporapaces” y tuvo lugar después de la Santa Misa conventual de 11 h. y del recreo de la mañana. A los escolanos y a los profesores se unieron otros adultos interesados por el acontecimiento: bastantes monjes y novicios y algunos empleados. Los organizadores explicaron las características y las costumbres de estas aves e hicieron varias demostraciones de vuelo, especialmente con el águila y el halcón, incluso parando sobre los brazos de varios chavales protegidos con el guante de rigor. Pero sin duda, una de las que más atrajo la atención de los niños fue el búho real, tanto por su tamaño como por sus grandes ojos. Dado el carácter pequeño, recogido y simpático de la Escolanía, los organizadores permitieron a los niños algunos privilegios que no pueden conceder en otros colegios, tales como tocar y acariciar las aves y fotografiarse con ellas. Llamó la atención el cuidado y el cariño con que los niños acariciaban las aves, así como lo bien que se lo pasaron dejando que el pequeño cárabo les picotease los dedos. En agradecimiento por una mañana tan estupenda y que realmente les entusiasmó más aún de lo esperado, los escolanos agradecieron el espectáculo cantando el “Aleluya” de Mozart en honor de los dueños y organizadores de “Exporapaces”, José Luis y Pilar.
Ingreso de un nuevo postulante
El jueves 1 de noviembre, Solemnidad de Todos los Santos, ingresó en la Abadía benedictina de Santa Cruz del Valle de los Caídos un nuevo postulante. Se trata de D. Javier Expósito, sacerdote natural de Jaén e incardinado en la diócesis de Getafe, en cuyo seminario precisamente se había formado. Actualmente se encontraba al cargo del Santuario del Cerro de los Ángeles, donde era muy apreciado como confesor. Es además licenciado en Filología y domina varias lenguas extranjeras, entre ellas el sueco. Con él son en total cuatro las personas que se encuentran en el Noviciado, dos de ellos ya novicios y otros dos postulantes, a la espera del ingreso de otro sacerdote joven en enero próximo, Dios mediante.
Grupos de peregrinos a inicios de noviembre
El jueves 1 de noviembre, Solemnidad de Todos los Santos, acudieron casi 40 peregrinos de Italia a la Santa Misa conventual de 11 h. en la Basílica del Valle de los Caídos.
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El sábado 3, asistieron alrededor de 50 peregrinos franceses, con un sacerdote a la cabeza, el cual es ya conocido de la Comunidad benedictina por su asiduidad en venir con grupos de Francia. Este día también estuvieron presentes numerosos fieles que quisieron unirse a la Santa Misa ofrecida por todos los Caídos de uno y otro bando en la Guerra Española de 1936-1939.
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El domingo 4 de noviembre, la Basílica estuvo abarrotada de fieles en la Santa Misa de 11 h. y muchos hubieron de quedar de pie. Este día coincidieron grupos de peregrinos provenientes de Italia, Lorca (Murcia) y varias localidades de Granada, pero el grupo más grande fue sin duda el llegado desde Portugal.









