El sábado 7 de mayo, la Escolanía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos fue magníficamente recibida por las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en su residencia de Carabanchel, quienes habían solicitado su presencia para una Misa cantada y un recital ofrecido a los ancianos allí atendidos. La empatía entre niños y ancianos se puso pronto de manifiesto y los escolanos se sintieron muy agasajados y muy motivados para cantar bien, más aún con la presencia de dos monjes mayores a los que aprecian mucho. El P. Laurentino Sáenz de Buruaga dirigió el canto gregoriano y D. Ignacio Muñoz la polifonía, quedando D. José Manuel Martín-Delgado al cargo del órgano.
Corpus Christi. Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.
Queridos hermanos:
La solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi) que hoy celebramos tiene sus orígenes principalmente en la segunda mitad del siglo XIII en la diócesis de Lieja (Bélgica), en torno a la abadía de Cornillón, donde la superiora, Santa Juliana, impulsó la devoción eucarística mediante la exposición y bendición del Santísimo y la procesión eucarística de hoy, así como con el uso de las campanillas durante la elevación en la consagración en la Misa. A partir de ahí se difundieron estos elementos del culto y la Iglesia los instituyó de forma regular en la Liturgia.
Ciertamente, este sacramento merece nuestro máximo honor y amor. El Concilio Vaticano II ha definido la Eucaristía como “fuente y cumbre de toda la vida cristiana” (Lumen gentium, 11), porque ella “contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, a saber, Cristo mismo, nuestra Pascua y Pan vivo por su carne, que da la vida a los hombres, vivificada y vivificante por el Espíritu Santo” (Presbyterorum ordinis, 5). Por eso ya decía San Ireneo de Lyon en el siglo II que es el compendio y la suma de nuestra fe.
Como todos los sacramentos, la Eucaristía ha sido instituida por Jesucristo. Fue anunciada y prefigurada en el Antiguo Testamento por el sacrificio de Isaac, el maná con que el Señor alimentó a los israelitas en el desierto, los diversos sacrificios de la Ley de Moisés, el cordero pascual y especialmente el sacrificio de Melquisedec, según hemos escuchado en la primera lectura (Gén 14,18-20; Hb 6,20-7,19). Todo esto lo recuerda Santo Tomás de Aquino en su bella y devota secuencia Lauda Sion, de la cual cantaremos una parte en el momento de la exposición dentro de la procesión final. En concreto, el sacrificio de Melquisedec es figura clara que profetiza a Cristo como Rey y Sumo Sacerdote ofreciendo el supremo Sacrificio de sí mismo al Padre: Melquisedec, rey y sacerdote de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, ofreció pan y vino y bendijo a Abraham; y Jesucristo es Sacerdote eterno según el orden de Melquisedec, como se ha cantado en el salmo (Sal 109,4).
En los Evangelios se encuentran anticipos y anuncios de la Eucaristía, como las multiplicaciones de los panes y los peces (así, la que nos ha relatado hoy San Lucas; Lc 9,11-17) y el discurso o sermón del Pan de vida que recoge San Juan (Jn 6,25-59). Pero el momento en el que Nuestro Señor Jesucristo instituyó la Eucaristía fue la Última Cena en el Cenáculo con sus Apóstoles, según lo narran los tres evangelios sinópticos (Mt 26,26-29; Mc 14,22-25; Lc 22, 19-20) y San Pablo, por tradición transmitida a él, en la primera Carta a los Corintios que hemos escuchado (1Cor 11,23-26).
La Iglesia Católica ha afirmado siempre la presencia real de Cristo en la Eucaristía. En este Santísimo Sacramento se contiene verdadera, real y sustancialmente el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo y, por lo tanto, Cristo entero. Las afirmaciones de la Sagrada Escritura son muy claras: en la institución, Jesucristo dice explícitamente y no de manera metafórica: “esto es mi Cuerpo”, “éste es el cáliz de mi Sangre”. En el discurso del Pan de vida (Jn 6) dice: “Yo soy el Pan de la vida”, “el Pan que Yo daré es mi Carne”, “quien come mi Carne y bebe mi Sangre tiene vida eterna […]; pues mi Carne es verdadero alimento y mi Sangre es verdadera bebida”. También San Pablo afirma: “El cáliz de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con la Sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es acaso comunión con la Carne de Cristo?” (1Cor 10, 16).
Por tanto, en cada una de las especies consagradas está realmente Cristo entero. De ahí que la comunión bajo una sola de las dos especies sea verdaderamente comunión completa. Y por lo mismo, en la más mínima partícula del pan consagrado está Cristo entero, por lo cual todas las partículas deben ser recogidas y consumidas por el sacerdote o el diácono con la máxima reverencia y adoración; algunos Padres de la Iglesia las comparaban al “polvo de oro” que con tanta delicadeza recogen los orfebres. De ahí que los sacerdotes deban purificar con el mayor respeto, cuidado y amor la patena y el cáliz. Y de ahí una de las causas por las que, aunque la Iglesia permite la comunión en la mano, es más conveniente, según la sabia experiencia de siglos, la comunión en la boca y el uso de la bandeja, para evitar que las partículas, en las que está Cristo realmente presente, acaben en el suelo, en la ropa o en el pelo.
En fin, al comulgar en las debidas condiciones, tengamos presente lo que dice San Agustín poniendo en boca de Jesús las siguientes palabras dirigidas al cristiano: «me comerás, sin que por eso me transforme en ti, como si fuese el alimento de tu carne, sino que tú te transformarás en mí» (Confesiones, lib. VII, cap. 16). Y es que, por la sagrada Comunión, Cristo nos une tan íntimamente a sí que llega a transformarnos en Él, haciendo al hombre partícipe de la vida divina.
Meditemos todo esto con María, que concibió y llevó en su seno el Cuerpo del Redentor.
Los tres obispos de Madrid y “Vida Ascendente” en el Valle de los Caídos
El miércoles 4 de mayo, Mons. Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid, Mons. Joaquín López de Andújar, Obispo de Getafe, y Mons. Juan Antonio Reig, Obispo de Alcalá de Henares, concelebraron una Misa en la Basílica de la Santa Cruz a las 13 h., con motivo de una reunión de la asociación “Vida Ascendente” de las tres diócesis. Se trata de una asociación de personas de la tercera edad con fuerte implantación en España y en otros países y que trata de fomentar la vida espiritual y la asistencia y ayuda mutua de las mismas. Concelebraron unos 30 sacerdotes (entre ellos el Prior Administrador de la Abadía), asistieron más de 700 fieles y la Escolanía participó en la celebración con su canto. Previamente, el P. Abad Emérito y el P. Alfredo Maroto ofrecieron sendas pláticas a los asistentes en la misma Basílica. Después de la Misa, una parte de ellos quedaron a comer en la Hospedería, bajo la presidencia del Obispo de Alcalá y del P. Prior Administrador, y otro grupo marchó a comer a El Escorial, dado que no había cabida para tantas personas.
Fiesta del Obispillo en la Escolanía
Como es tradición, el día 1 de mayo se celebró en la Escolanía la Fiesta del Obispillo, de orígenes medievales, según se explica en otro lugar de esta página web. La toma de posesión del Excelentísimo y Reverendísimo Señor Obispillo, Monseñor Carlos Rabadán, acompañado de su Vicario, el Ilustrísimo Señor Alfonso Mayorga, y de su Secretario, el Ilustrísimo Señor Arturo Pérez, tuvo lugar en la Capilla de la Virgen del Pilar antes de la Santa Misa conventual de 11 h., cuya procesión de entrada estuvo presidida por la terna. Después de la Misa y de las fotos de rigor, las familias visitaron la cúpula y a continuación tuvo lugar el beso del anillo y reparto de golosinas para todos los niños en el claustro de la Escolanía. Tras la comida de hermandad, el acto de la tarde se celebró a las 16 h. en el Salón de Actos: el Sr. Obispillo leyó el pregón y luego los escolanos de 2º de ESO representaron dos obras de teatro de temática cervantina; como siempre, al término del teatro se procedió a la entrega de trofeos deportivos y de diplomas y premios del área escolar, para finalmente concluir con algunas canciones dirigidas por los alumnos de 2º. Este año resultó muy simpática la recuperación del “Dúo de los gatos”.
Vídeo promocional
Vídeo emitido por el canal de televisión “La regional” de Castilla la Mancha y “Teletoledo”.
Actividades de la Escolanía del Valle de los Caídos en el entorno natural
El viernes 22 de abril, los escolanos realizaron varias actividades en el monte del Valle de los Caídos con los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid. Estas actividades estuvieron centradas sobre todo en la labor desarrollada por este Cuerpo y en la flora y fauna de la finca de Cuelgamuros: especialmente, tipos de pinos y arbustos, muérdago, ciclo de la procesionaria, lobos, jabalíes, corzos y ciervos. Hubo muestra y explicación de material y vehículos y exhibición de perros (búsqueda de personas, de venenos y de objetos), lo cual resultó muy simpático y atrajo mucho la atención de los niños. También se explicó el daño causado en la fauna autóctona por la introducción de especies extrañas al ecosistema propio. Hay que señalar que uno de los Agentes que vino es antiguo escolán del Valle.
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Por otra parte, el martes 3 de mayo se hizo una interesante visita al parque y centro de recuperación de animales “Cañada Real” (Peralejo, El Escorial), con ruta y explicaciones sobre la fauna (especialmente los lobos). Dos guías del complejo acompañaron a los niños e hicieron las explicaciones oportunas, constatando su buen comportamiento. La visita estuvo organizada a través del SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil, uno de cuyos agentes también ofreció al final una charla sobre el respeto necesario al entorno natural.
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En ambas ocasiones, los escolanos ofrecieron algunos cantos en agradecimiento.








